Un chorro de agua fría bajó por mi espalda, apoyé mi s manos en el blanco baldosín del baño… sentí como cada músculo tenso trataba inútilmente de relajarse, tuve que usar como excusa la ducha por que el calor se apoderó de mi, quería saltar sobre ti con desenfreno… sacarte la ropa de un solo tirón y hacerte el amor de la forma más salvaje que hubiese. Verte tendido en la cama no fue tranquilizante, las hormonas actúan rápido… recorrí tu figura con una mirada lenta… me tumbe a tu lado envuelta en la toalla y cada centímetro de mi piel deseaba que la recorrieras, deseaba sentir tu cuerpo pegado al mío “¿Por qué tardas tanto en actuar?” – Pensé – y entonces me sacaste de mis fantasías pidiendo que me vistiera. Accedí contrariada me acerque y en un segundo sin darme casi cuenta ya estaban tus labios buscando los míos tu lengua jugueteando en mi boca. Estar vestida era todavía más caliente que verte desnudo… podía suponerme en una historia, ser cualquier persona famosa o hacer de ti mi amante y esclavo.
Me llene de ansiedad, se me erizo la piel… sentía esa efervescencia recorrer mi cuerpo de una manera loca y desenfrenada.
Tus manos en mi cadera y las mías en tu pecho, mi boca jugando por tu cuello… te me antojaste delicioso, tu olor, tu sabor, tu voz… por fin la tuve para mi. Era mía. Eras mío. Aquella noche; besé cada parte de ti, te recorrí con mis labios, te lamí, te toque… sentí la calidez de tu cuerpo cerca. Nunca antes fue tan real tenerte, como cuando tu lengua tibia jugo con mi sexo y como cada humedad era un grito desesperado para que entraras con fuerza en mí. Los besos en mis senos fueron llamas que hacían arder mi cuerpo.
Desee como loca amarrarte, someterte, ansié tu boca, tus brazos, tu piel… los tuve todos para mi, logrando un clímax y desencadenando una excitación tal que me sumí en un profundo éxtasis de placer.
Quizás ahora que sé lo bien que me sabes… desee con más ganas devorarte por completo.
miércoles, 25 de marzo de 2009
Carta Nº6 " De Amor Colegial"
Marzo,
Enero, Febrero, Marzo... por fin Marzo... de regreso, de vuelta... tengo ansiedad de verte... El tiempo se pasa lento... estoy a pocas horas de que amanezca. Tratare de dormir
................................................
Estado de "shock"... solo así describo como estaba... te vi llegar y de un solo impulso mi cuerpo se dirigió a ti... reconocí tus ojos, fue lo primero que vi y tus labios esbozando una sonrisa; esa que me desarma. Mi torpe rostro sonrojado e inseguro respondiendo. Mis piernas temblando mientras estabas tan cerca y vi mi cara reflejada en tu pupila... tuvo que pasar tanto tiempo para que mis ojos se encontraran con los tuyos. Tomé fuerzas dejando de pensar para arriesgarme hacia tus labios. Un beso corto. Tus labios tibios y mi deseo incontenible de arrancártelos.
Verte... fue como si te materializaras de repente... frente a mi, todos estos meses y tantas hojas llenas de letras tomaron tu forma...
Como si mis palabras se formaran en tu boca...
Un palpito desincronizado...
Un golpe seco...
Un nudo desatado en mi estomago...
Y la falta de oxigeno en la cabeza.... corroborandome que eras real... rompiéndose definitivamente esa delgada linea invisible existente entre los dos... tal vez este encuentro solo sea un momento... un instante que no perduró pero que trate de alargar una eternidad
P.D.: Esta tal vez es la carta mas real que te escribo, no esta llena de parafraseos adornados y bonitos por que ya traspase la realidad... esta plagada de verdades... que no dije y que ahora escribo.
Milagros
Enero, Febrero, Marzo... por fin Marzo... de regreso, de vuelta... tengo ansiedad de verte... El tiempo se pasa lento... estoy a pocas horas de que amanezca. Tratare de dormir
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Estado de "shock"... solo así describo como estaba... te vi llegar y de un solo impulso mi cuerpo se dirigió a ti... reconocí tus ojos, fue lo primero que vi y tus labios esbozando una sonrisa; esa que me desarma. Mi torpe rostro sonrojado e inseguro respondiendo. Mis piernas temblando mientras estabas tan cerca y vi mi cara reflejada en tu pupila... tuvo que pasar tanto tiempo para que mis ojos se encontraran con los tuyos. Tomé fuerzas dejando de pensar para arriesgarme hacia tus labios. Un beso corto. Tus labios tibios y mi deseo incontenible de arrancártelos.
Verte... fue como si te materializaras de repente... frente a mi, todos estos meses y tantas hojas llenas de letras tomaron tu forma...
Como si mis palabras se formaran en tu boca...
Un palpito desincronizado...
Un golpe seco...
Un nudo desatado en mi estomago...
Y la falta de oxigeno en la cabeza.... corroborandome que eras real... rompiéndose definitivamente esa delgada linea invisible existente entre los dos... tal vez este encuentro solo sea un momento... un instante que no perduró pero que trate de alargar una eternidad
P.D.: Esta tal vez es la carta mas real que te escribo, no esta llena de parafraseos adornados y bonitos por que ya traspase la realidad... esta plagada de verdades... que no dije y que ahora escribo.
Milagros
viernes, 13 de febrero de 2009
Se llamaba Nicolás
Se llamaba Nicolás, nos conocimos un martes; que entre otras cosas los detestaba por que mi ultima conquista solo podía tirar los martes y hecho todo a perder cuando se enamoró y me hizo técnicamente escena de celos. Nico era un tipo cautivador, de esos que catalogo como “De buenas costumbres y malas maneras”, desde el primer día noté como miraba mi escote sin recato pero también con cierto respeto por la divinidad de la figura femenina, no mentiré! Me excito enormemente saber que me miraba las tetas, imaginaba como sería tenerlo rodeado por mis piernas.
Nos hicimos buenos amigos, charlábamos, salíamos a comer, hablábamos de sexo y compartíamos las desgracias de la semana, los viernes en la noche; recuerdo el ultimo viernes que las cosas fueron normales entre los dos; entre nuestras manías en común teníamos el gusto por la pornografía, así que decidimos cambiar al rutina, fuimos a un cine X. Queríamos conocerlo, cuando llegamos a la taquilla el empleado nos miro y señalo la caja de metal colgada en la entrada, con un letrero que decía “Condones”. Nos dio las boletas y entramos, había pocas parejas, algunos solitarios y nosotros los amigos (digo amigos por que hasta ahí solo éramos eso), nos sentamos un poco apartados de los demás; así como todos estaban distribuidos por la sala, recuerdo bien que íbamos a ver un clásico de “Garganta Profunda” y después estrenaría la nueva película de una joven rusa que no conocía en el medio.
La sala se lleno de respiraciones agitadas, de suaves gemidos; parecía que a nadie le importaba que le vieran. Busqué los ojos de Nicolás en la oscuridad, estaba mirando la pantalla; no sé si por curiosidad o por un placer oculto, me aventuré a mirar su pantalón se notaba abultado, parpadee y sentí mi columna estremecerse; aquella escena me hizo sentir un deseo enorme, levante la vista y él me miraba con ojos de sorpresa, no me había percatado que en un impulso había puesto mi mano en sobre su pene por encima del pantalón, no sabía si quitarla o dejarla allí. Puso su mano sobre la mía y supe que quería que le tocara, baje el cierre y deje que mis dedos entraran en busca de esa pieza perfectamente dura que hacia parte de su cuerpo, estaba húmedo y caliente.
Su respiración era fuerte; se aventuró a acariciar mi rostro bajando por mi cuello lentamente, el movimiento se posó en mi seno, lo apretó un poco y luego soltó uno de los botones de mi camisa y metió su mano tibia para tocar mi pezón con la punta de los dedos, lo apretaba un poco, lo soltaba, y masajeaba, sentía como se ponía duro y como me mojaba, como deseaba que metiera sus manos bajo mi falda. Fue cuestión de segundos para ser parte de la escena que se veía en pantalla, me llevo hacia él, sentándome encima me penetro sin previo aviso y sentí como entro en mí duro y apretado, estaba demasiado caliente para detenerme a pensar que me estaba tirando a mi mejor amigo.
Todos en la sala estaban calientes, se sentía, se oía… creo que eso nos calentaba más, Nico besaba mis senos y con las manos tocaba mi trasero lo apretaba, lo palmeaba, metías sus dedos; yo estaba tan deseosa y el tan duro. Lo sentí, me sintió, venirnos al tiempo fue totalmente alucinante nos apretamos y estábamos totalmente húmedos, mojados y sin remordimientos.
Salimos del cine, no hablamos de lo que había pasado a partir de ahí cambiamos las aburridas salidas a tomar café por viernes de cine con la chica rusa y sus amigas rubias.
Nos hicimos buenos amigos, charlábamos, salíamos a comer, hablábamos de sexo y compartíamos las desgracias de la semana, los viernes en la noche; recuerdo el ultimo viernes que las cosas fueron normales entre los dos; entre nuestras manías en común teníamos el gusto por la pornografía, así que decidimos cambiar al rutina, fuimos a un cine X. Queríamos conocerlo, cuando llegamos a la taquilla el empleado nos miro y señalo la caja de metal colgada en la entrada, con un letrero que decía “Condones”. Nos dio las boletas y entramos, había pocas parejas, algunos solitarios y nosotros los amigos (digo amigos por que hasta ahí solo éramos eso), nos sentamos un poco apartados de los demás; así como todos estaban distribuidos por la sala, recuerdo bien que íbamos a ver un clásico de “Garganta Profunda” y después estrenaría la nueva película de una joven rusa que no conocía en el medio.
La sala se lleno de respiraciones agitadas, de suaves gemidos; parecía que a nadie le importaba que le vieran. Busqué los ojos de Nicolás en la oscuridad, estaba mirando la pantalla; no sé si por curiosidad o por un placer oculto, me aventuré a mirar su pantalón se notaba abultado, parpadee y sentí mi columna estremecerse; aquella escena me hizo sentir un deseo enorme, levante la vista y él me miraba con ojos de sorpresa, no me había percatado que en un impulso había puesto mi mano en sobre su pene por encima del pantalón, no sabía si quitarla o dejarla allí. Puso su mano sobre la mía y supe que quería que le tocara, baje el cierre y deje que mis dedos entraran en busca de esa pieza perfectamente dura que hacia parte de su cuerpo, estaba húmedo y caliente.
Su respiración era fuerte; se aventuró a acariciar mi rostro bajando por mi cuello lentamente, el movimiento se posó en mi seno, lo apretó un poco y luego soltó uno de los botones de mi camisa y metió su mano tibia para tocar mi pezón con la punta de los dedos, lo apretaba un poco, lo soltaba, y masajeaba, sentía como se ponía duro y como me mojaba, como deseaba que metiera sus manos bajo mi falda. Fue cuestión de segundos para ser parte de la escena que se veía en pantalla, me llevo hacia él, sentándome encima me penetro sin previo aviso y sentí como entro en mí duro y apretado, estaba demasiado caliente para detenerme a pensar que me estaba tirando a mi mejor amigo.
Todos en la sala estaban calientes, se sentía, se oía… creo que eso nos calentaba más, Nico besaba mis senos y con las manos tocaba mi trasero lo apretaba, lo palmeaba, metías sus dedos; yo estaba tan deseosa y el tan duro. Lo sentí, me sintió, venirnos al tiempo fue totalmente alucinante nos apretamos y estábamos totalmente húmedos, mojados y sin remordimientos.
Salimos del cine, no hablamos de lo que había pasado a partir de ahí cambiamos las aburridas salidas a tomar café por viernes de cine con la chica rusa y sus amigas rubias.
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